
Rafael Ponce 24-10-09
Escucho en la tele que el ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, ha anunciado hoy la prórroga del Plan 2000E hasta final de año, con una dotación de 40 millones de euros, lo que permitirá financiar la compra de 80.000 vehículos en las mismas condiciones del plan actual. No por esperado, no deja de sorprenderme, creo que este tipo de subvenciones solo ayuda a que unos pocos se enriquezcan a costa de nuestros bolsillos, de acuerdo que la caída de ventas de los coches hacen peligrar muchos puestos de trabajo, pero al final en Diciembre cuando acabe el plan estaremos en las mismas, esto se parece mas a un chantaje, que a una verdadera medida de ayuda, o le pagamos parte del coche a los compradores o nos ponen a los trabajadores en la calle.
El sector no se plantea reducir beneficios que son muchos, para ellos no puede haber crisis por lo visto, solo para los que le trabajan, tampoco se paran a estudiar modelos más económicos, es mas modelos como el “Mini” o el popular “wolwagen escarabajo” que eran proyectados para clases obreras, han pasado a ser para personas de mediano y hasta gran poder adquisitivo, por cierto con unas ventas nada comparables a las de la anterior época lógicamente.
Una industria con un funcionamiento caciquil o fuera de toda lógica comercial, no es normal que Vd. vaya a comprarse uno zapatos, el vendedor le enseñe el que le gusta, pero a continuación le diga que tiene que esperar porque tiene que pedirlo a fábrica, bueno pues esta gente si te lo dicen, venden coches pero no los tienen, si Vd. compra los zapatos y cuando llega a casa le ve un defecto, le devuelven el dinero o le dan unos nuevos, no se lo mandan a reparar al zapatero, si eso le pasa con un coche se lo traga y todos tan felices, 9.000 euros en el mejor de los casos a la basura o cargar con un vehículo que siempre le estará dando problema, todos conocemos más de un caso de esta índole.
Miren puesto a subvencionar, que se debería tratar de evitar, debíamos mejor hacerlo con bienes de primerísima necesidad, la vivienda por ejemplo, mucho antes que los coches (lo de la vivienda lo dejo para otra ocasión porque tiene tela la política que se sigue). Pienso que el coche es un artículo, si no tendente a desaparecer, si a reducir su utilización, ya lo estamos viendo como las grandes ciudades están tomando medidas drásticas para minimizar en lo posible la presencia de estos, no hace mucho escuché que Londres cobra peaje por circular por sus calles. Bueno pues aquí fomentamos la compra de algo que al final nos traerá o nos trae ya problemas, claro que no soy tonto, alrededor del coche hay muchas gentes que comen a dos carrillos, me refiero al dinero que nos sacan con la gasolina, más de la mitad son impuestos indirecto, aproximádamente 55% el fisco mas 16% de IVA, ojo que los indirectos son iguales para todos como decía muy bien Cayo Lara, la gasolina es igual de precio para Emilio Botín que para un comercial que se juega la vida todos los días en la carretera, también tenemos temas como las multas, aparcamientos, etc. etc. donde los ayuntamientos tan necesitados últimamente de liquidez están cargando las tintas de una manera clamorosamente abusiva.
Bueno pues aquí los tenemos, poniendo a todo un gobierno contra las cuerdas, “llorando con un ojo y riendo con el otro” y pidiendo subvenciones (o sea dinero nuestro) para seguir vendiendo como antes de la crisis, sin haber hecho el menor esfuerzo por reciclarse y adaptarse a la realidad económica, hasta que espero, alguien de “arriba” se de cuenta que esto es pan para hoy y hambre para mañana y pare este despilfarro, creo que los negocios se tienen que valer por sí solo, si entra en ellos el estado, mejor que los nacionalice y así no hay que alimentar al capital privado, que de sobra ha demostrado no tener escrúpulos, tanto en la horas altas atiborrándose de beneficios, como en las horas bajas dándole la espalda a los que se los han conseguido, que son los trabajadores.
