Saturday, December 15, 2012
GUSTAVO DUDAMEL
Rafa Ponce 15/12/12
“El hombre que rejuvenece la música clásica" titulo un artículo sobre el publicó National Geographic, en de su edición de octubre de 2010.
Confieso que me impresionó cuando lo vi dirigir en unos ensayos para “La Consagración de la Primavera” de Stravinsky, creo que su fuerza y vitalidad se junta con la de esa joven orquesta Simón Bolívar y forman un coctel explosivo que te llega muy dentro. Recuerdo verlos en unos Proms donde al final hubo los acostumbrados bises y un final de infarto interpretando el Mambo de West Side Story de Leonard Bernstein, en el cual los músicos se ponen de pié, gritan, giran sus instrumentos y bailan delirantemente, con el público también gritando y de pié. “Es inevitable y es de agradecer. Dudamel se encuentra en su salsa —de chiles, y muy picante como mínimo— y gracias a una fascinante complicidad con los músicos consigue unas interpretaciones que son puro fuego” comenta Vela del Campo en El País.
Qué gran labor se está haciendo en Venezuela con ese sistema de orquestas juveniles ideadas por Jose Antonio Abreu, que filtran la excelente plantilla de la Simón Bolívar, orquesta a la altura de las europeas de prestigio. Todo un ejemplo a seguir.
Nacido en Barquisimeto en 1981 de padre músico, tocaba el trombón en el Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles del estado Lara, mientras su madre estaba en uno de los coros, Gustavo Dudamel empieza a los seis años en la Escuela Doralisa de Medina, la maestra Julieta Pérez Pedraza le dio las primeras lecciones de teoría y solfeo. De ahí se traslada al núcleo Jacinto Lara. Donde recibe clases de violín de los profesores José Luis Jiménez y su padre Luis Jiménez. El siguiente paso fue Caracas concretamente la Academia Latinoamericana.
El maestro José Antonio Abreu es fundamental en su formación, fue quien reconoció sus infinitas posibilidades artísticas y lo impulsó.
En 1999, fue nombrado director de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar y de la Orquesta Sinfónica Nacional de la Juventud de Venezuela.
Es el maestro Abreu quien le aconsejó que participara en el concurso de dirección Gustav Mahler, corría en el año 2004, fue el participante más joven, tenía 23 años y de nada menos que 300 competidores gana el primer premio. En el jurado del Concurso, formaba parte Esa-Pekka Salonen, quien no sospechaba entonces que estaba premiando a quien habría de sucederlo cinco años más tarde en la Filarmónica de Los Ángeles. Se supo que refiriéndose a Dudamel, comentó que no había conocido un talento igual.
En 2005 debuta en los Proms de Londres, como reemplazo del indispuesto Neeme Järvi y recibe el Premio Anillo de Beethoven, creado por la sociedad de amigos del Festival Internacional de Beethoven de Bonn. Asimismo, debutó con la Philharmonia, la Orquesta Filarmónica de Israel y la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles.
En 2006 es director invitado en la Sinfónica de la ciudad de Birmingham, la Orquesta Estatal Sajona de Dresde y la Real Orquesta Filarmónica de Liverpool. Llega a la Scala de Milán noviembre del mismo año, con nada menos que el Don Giovanni de Mozart. Graba junto a la Orquesta Sinfónica de la Juventud Venezolana Simón Bolívar para el sello Deutsche Grammophon obras de Ludwig van Beethoven concretamente, la quinta y séptima sinfonía, y ejecuta una versión de la 2ª Sinfonía de Gustav Mahler en la ciudad de Barquisimeto. Directores como Simón Rattle y Claudio Abbado, aceptaron invitaciones para dirigir la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela. Además es nombrado director principal de la Orquesta Sinfónica de Gotemburgo, para la temporada 2007-2008. También este año se casó con Eloísa Maturén también natural de Venezuela, bailarina de ballet clásico y periodista.
En 2006, sus apariciones como director invitado incluyeron conciertos con la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Birmingham, la Orquesta Estatal Sajona de Dresden y la Orquesta Filarmónica Real de Liverpool. En noviembre, hizo su debut en el Teatro de La Scala de Milán con la ópera Don Giovanni de Mozart. Ese mismo año junto con la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar, grabó su primer disco para el sello Deutsche Grammophon con música de Ludwig van Beethoven. En abril de 2007, durante un contrato de director invitado con la Orquesta Sinfónica de Chicago, fue nombrado director musical de la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles para la temporada 2009-2010 sucediendo a Esa-Pekka Salonen.
En 2007 dirige la Orquesta Sinfónica de la Radio de Stuttgart en un concierto en conmemoración del octogésimo cumpleaños del Papa Benedicto XVI. Con la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar hace una gira de conciertos por Europa, destacando su actuación en los Proms de Londres. Al retornar a Venezuela, celebran un concierto en el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela con motivo de la celebración del 32 aniversario de la Sinfónica Simón Bolívar ejecutando la Novena Sinfonía de Beethoven. En septiembre, dirige por primera vez la Orquesta Filarmónica de Viena en el Festival de Lucerna. En noviembre es condecorado en Venezuela con la Orden Francisco de Miranda y además se le designa padrino de la Misión Música que busca incorporar a 1 millón de jóvenes y niños al Sistema de Orquestas Juveniles de Venezuela. A principios de diciembre participó como director invitado de la Orquesta Filarmónica de New York en una serie de conciertos donde se le concedió el privilegio de dirigirlos con la batuta que utilizó Leonard Bernstein.
En enero de 2008 grabó dos álbumes con la Deutsche Grammophon, uno dedicado a la música latinoamericana, nominado a los Grammy Latinos, y el otro dedicado a Tchaikovsky. En marzo, es director invitado en la Sinfónica de San Francisco con un programa que incluyó el Concierto para Piano y Orquesta No. 1 de Sergei Rachmaninov con Kirill Gerstein al piano y el Pájaro de Fuego de Igor Stravinsky. En marzo se le rindió un tributo en Caracas al compositor polaco Krzysztof Penderecki gran figura musical de la segunda mitad del siglo XX y presente en la sala, con la ejecución de "Las Siete Puertas de Jerusalén" del citado compositor polaco, una sinfonía concebida para cinco solistas y gran coro. En mayo sale el tercer álbum de Dudamel con la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela con el sello como no de la Deutsche Grammophon, con el titulo Fiesta que incluye composiciones de autores latinoamericanos.
A finales de abril de 2009, fue cordialmente invitado a la reinauguración del Teatro Juares en Barquisimeto, estado Lara luego de diez años de laboriosas restauraciones. En ese día, se dio un concierto con la Sinfónica de Lara donde se interpretó la Sinfonía n.º 5 de Beethoven, Obertura 1812 de Tchaikovsky y la Obertura Festiva de Dmitri Shostakovich.
El 30 de junio la Universidad Centro occidental "Lisandro Alvarado" le confirió el Doctorado Honoris Causa por sus innegables logros musicales reconocidos en todo el mundo. Dudamel es el Doctor Honoris Causa más joven de toda la historia de la UCLA. En septiembre asume la dirección musical de la Orquesta Filarmónica de Los Angeles con un ensayo de Sinfonía n.º 9 de Ludwig van Beethoven donde participan Los Angeles Master Chorale y representantes de corales de ocho comunidades. El primer concierto oficial se ejecuta el 8 de octubre en el Walt Disney Concert Hall y el programa incluía el estreno mundial de City Noir de John Adams y la Sinfonía n.º 1 de Gustav Mahler. En enero de 2010, recibe Doctorado Honoris Causa de la Universidad del Zulia. En diciembre dirigió en Bogotá a 200 músicos, la mitad de diferentes orquestas colombianas y la otra mitad pertenecientes a la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela en un concierto binacional. En junio de 2011, se estrena el largometraje "Dudamel: el sonido de los niños" donde presenta la historia de un grupo de niños que gracias a los programas orquestales, viven la alegría de la música y dejan un mensaje claro: el Arte es un derecho universal. En julio con una orquesta de 400 músicos y un coro de 1200 personas, interpretaron la Cantata Criolla de Antonio Estévez en la remodelada Plaza Diego Ibarra de Caracas el día del bicentenario de la independencia venezolana. En agosto, con la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar nuevamente son invitados a los Proms de Londres interpretando la Sinfonía nº 2 de Gustav Mahler: "La Resurrección", en conmemoración del centenario de la muerte del compositor. Con la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela participa en la celebración de la entrega anual de los premios Grammy Latinos.
A comienzos de 2012 se produce lo que el diario Los Angeles Times calificó de "locura". Durante menos de dos meses dirigió en Los Ángeles y Caracas, todas las sinfonías de Gustav Mahler, un compositor al que ha profesado veneración toda su vida."Mi aventura amorosa con Mahler empezó cuando mi tío me regaló una de sus grabaciones. La primera pieza sinfónica que dirigí cuando, tenía 16 años de edad fue la primera que él escribió. La obra de este compositor ocupa un lugar muy especial en mi corazón y tener a mis dos familias juntas es para mí un sueño hecho realidad".
En el mes de febrero ganó el Grammy Award a la mejor interpretación orquestal, junto a la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles, por la ejecución de la Sinfonía nº 4 de Brahms.
Venezuela gracias a José Antonio Abreu y de la mano de la Simón Bolívar y Gustavo Dudamel se ha convertido en un enclave musical de primer orden. Simón Rattle, Claudio Abbado y Daniel Barenboim ha pasado por allí y han elogiado el sistema. Desde aquí rindo tributo al alma actual del proyecto que es Gustavo Adolfo Dudamel.
Monday, October 1, 2012
Friday, April 20, 2012
ADAGIO PARA CUERDA Op.11 SAMUEL BARBE
Rafa Ponce 15/04/2012
Tiene su origen en el segundo movimiento de su cuarteto de cuerdas nº 1, Opus 11, compuesto en 1936 por Samuel Barber (1910-1981), estadounidense de West Chester (Pensilvania). También adaptó la obra en 1967 para un coro de ocho voces, en un Agnus Dei.
La estreno Toscanini al frente de la Orquesta Sinfónica de la NBC en una emisora de radio neoyorquina un 5 de Noviembre de 1938, después de un corto desencuentro y malentendidos entre director y compositor.
Catalogada como una de las obras musicales más tristes, es un llanto o lamento, que ha sido la más elegida para expresar el dolor en muchos acontecimientos luctuosos, como es el caso del atentado al World Trade Center del 11 de septiembre de 2001 o en el funeral de Franklin Delano Roosevelt en 1945.
No se ciñe a las nuevas tendencia de su época tomando formas y armonías tradicionales, como casi toda la obra de Barber es muy melódica por lo que se le encasilla en el neo romanticismo.
Tomó gran popularidad, cuando Oliver Stone en 1986, lo utilizó en la banda sonora de su película Platoon. En la primera secuencia, la llegada de reclutas a Saigón en un avión de transporte, que aprovechará el viaje de vuelta para llevar a casa los muertos en combate “la llegada al infierno”.
El pasado viernes tuvimos la suerte en Málaga de escucharla al estar incluida en el programa ofrecido por la OFM que dirigió el director chino En Shao, como batuta invitada, en una versión muy brillante.
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Sunday, February 19, 2012
MUERTE Y TRANSFIGURACIÓN (Richard Strauss)
Rafael Ponce 20-02-2012
Muerte y Transfiguración fue iniciada a finales del verano de 1888 y terminada el 18 de noviembre de 1889. Strauss dirigió su estreno en Eisenach, el 21 de junio de 1890. Durante mucho tiempo se creyó que Muerte y Transfiguración se había inspirado en una grave enfermedad que había sufrido el compositor. Pero esa enfermedad tuvo lugar varios meses después de terminada la obra.
Se me ocurrió la idea de representar en un poema sinfónico la muerte de una persona que había luchado en pos de los más altos ideales, por lo tanto muy posiblemente un artista. El enfermo yace en su cama dormido, respira pesada e irregularmente; sueños agradables ponen una sonrisa en sus rasgos a pesar de su sufrimiento; su sueño se hace más ligero; despierta; nuevamente es asaltado por un dolor terrible, sus miembros tiemblan de fiebre -cuando el ataque retrocede y se reduce el dolor, reflexiona acerca de su vida pasada, ante sus ojos pasan su infancia, su juventud con sus luchas, sus pasiones, y luego, mientras vuelve el dolor, aparece ante él el fruto de su paso, la idea, el Ideal que ha tratado de concretar, de representar en su arte, pero que no ha logrado perfeccionar porque no está en ningún ser humano la posibilidad de perfeccionarlo. Se acerca la hora de la muerte, el alma abandona el cuerpo, para encontrar perfeccionado en su forma más gloriosa, en el cosmos eterno, lo que no pudo cumplir aquí en la tierra. Así explicaba Strauss en una carta esta obra.
La obra exige como es normal en este compositor una plantilla orquestal grande. Recuerdo que desde que la escuché por primera vez me cautivó, esta música del sufrimiento donde tú vas percibiendo como el enfermo pasa por momentos de calma recordando su juventud, cortados por ataques violentos de dolor donde se retuerce en su agonía, llegando al para mí momento cumbre donde la música marca el momento exacto de la muerte con un golpe de timbal espeluznante que describe de forma insuperable el salto al más allá.
Finaliza indicándonos que las cualidades que están en nosotros desde la infancia perduran hasta el más allá y que el alma transfigurada realiza los objetivos que nunca pueden lograrse durante la existencia terrenal.
Saturday, September 3, 2011
TERCERA SINFONIA DE MAHLER
Rafael Ponce 3-09-2011
“Imagínate una gran obra en la que de hecho se refleja el mundo entero: uno no es, expresémoslo así, más que un instrumento en el que toca el universo ¡Mi sinfonía será algo que aún el mundo no ha oído! Toda la naturaleza recibe en ella una voz y cuenta cosa tan profundamente secretas como las que quizás se presagien en los sueños” así le explicaba Mahler a la soprano austriaca Anna von Mildenburg su tercera sinfonía.
Pues bien comenzamos esta temporada en Málaga con este peso pesado del mundo sinfónico mahleriano.
A mí personalmente me parece arriesgado comenzar la temporada con una obra tan colosal y complicada, pero como soy un incondicional de Edmon Colomer confío en el éxito del concierto, además ya en la temporada 1998/1999 Odón Alonso comenzó también con la misma obra, fue donde tuve la ocasión de escucharla por primera vez en directo.
La idea de componer esta tercera sinfonía se gesta en 1893 la concluye en 1896, en el verano de 1895 comenta a su amigo Friedrich Löhr que era lo más maduro y personal que había hecho hasta ese día y añadía que era su obra más rica y peculiar.
Sinfonía de gran envergadura, consta de seis movimientos, dos de los cuales requieren un coro de niños, uno de mujeres y una contralto, de una duración aproximada de 95 minutos.
Toda la obra gira alrededor de la Tierra y la Naturaleza, con textos de Nietzsche y del propio Mahler, descrita como un enorme fresco sinfónico pleno en colores que se complementan o se contraponen, según el estado de ánimo del compositor.
El 1º movimiento “El despertar de Pan. El verano hace su entrada” Movimiento de algo más de media hora, del que Mahler dijo "Esto es polifonía pura", trasladando el escenario a cualquier pueblo donde se están celebrando las fiestas populares, con las barracas de tiro, teatro de marionetas, columpios, tiovivos, una orquestina militar tocando música dicharachera, marchas y fanfarrias contrastan con sonidos suaves que evocan los campos. Curiosamente fue el último movimiento que compuso. Hay quien lo considera “Un himno gigantesco a la Creación”.
El 2º movimiento “Lo que me cuentan las flores del campo” Es un minueto con una instrumentación de música de cámara del que Mahler dijo “Es la pieza más despreocupada que he escrito, despreocupada como solo las flores pueden serlo. Todo revolotea en el aire con gracia y liviandad, como flores que se inclinan en sus tallos y son acariciados por el viento”.
El 3º movimiento “Lo que me cuentan los animales del bosque”. Parecido al anterior en su forma. Una “sinfonía natural” de los pájaros y demás animales del bosque a los que agrega los sonidos de una banda militar recuerdo de su infancia.
En el 4º movimiento “Lo que me cuenta el hombre (la noche)”. La contralto solista interviene en un recitativo libre cantando un texto de Friedrich Nietzsche, tomado de "Así habló Zaratustra" que dice así:
¡Oh, Hombre! ¡Presta atención!
¿Qué dice la profunda noche?
¡Yo dormía!
¡Me desperté de un sueño profundo!
¡El Mundo es profundo!
¡Y más profundo de lo que el día recuerda!
¡Oh, Hombre! ¡Presta atención!
¡Profundo es tu sufrimiento!
¡La alegría es más profunda que la pena!
El sufrir habla:¡Desaparece!
Pero toda alegría busca la eternidad,
¡Una eternidad profunda, profunda eternidad!
En el 5º movimiento “Lo que me cuentan las campanas de la mañana (los ángeles)”. A la voz de la contralto se suman el coro de mujeres y el de niños en un canto de alabanza, goces celestiales de una visión ingenua y realista del paraíso, texto sacado de un poema “El muchacho de la trompa mágica” incluido en la colección original de un ciclo de lieder basados en una recopilación de cantos populares alemanes “El cuerno mágico de la juventud” realizada por Clemens Brentano y Achim von Arnim que data de 1805-1808 que dice así:
Tres ángeles cantaban una dulce canción
Donde las notas alegres tocaban el cielo.
Se regocijaban cantando
Que Pedro fuera liberado de sus pecados.
Y mientras el Señor Jesús se sentaba en la mesa para tomar
La última cena con sus doce discípulos,
Dijo: "¿Qué haces tú ahí?
Cuando te miro, lloras."
"¿No hace falta, Dios de bondad?
(No hace falta llorar así!)
Transgredí los Diez Mandamientos.
Me voy llorando amargamente
(No hace falta llorar así!)
Ah! Ten piedad de mi!"
"¿Has roto los Diez Mandamientos?
Entonces arrodíllate y reza a Dios;
Sera amando al buen Dios toda tu vida
Que obtendrás la felicidad celestial."
La felicidad celestial es una ciudad bienaventurada;
La felicidad celestial no tiene fin
La felicidad celestial le será dada a Pedro
Por Jesus y a nosotros para nuestra alegría
El 6º movimiento “Lo que me cuenta el amor” Es como un gran Adagio, según Mahler dijo, la cúspide, el nivel más alto desde donde uno puede mirar al mundo y que se puede llamar “lo que Dios me dice” ya que solo Dios es amor y de esta forma mi obra es un poema musical ¡Comienza con la naturaleza inanimada y se eleva hasta el amor de Dios!. De su conmovedor movimiento final, dijo Leonard Bernstein que era la música más dolorosamente hermosa escrita por Mahler.
Saturday, January 8, 2011
FINALIZAMOS EL AÑO CON MAHLER Y ELGAR
Rafael Ponce 7-01-2011
Los dos últimos conciertos del año fueron el del tres de diciembre, donde nos encontramos de nuevo con una obra de Mahler, la Sinfonía nº 9 en re mayor, obra esta que con la Sinfonía nº 10 inconclusa y La Canción de la Tierra forman su trilogía sinfónica última, que muchos llaman “trilogía del adiós” donde Mahler da rienda suelta a sus sentimientos que anuncian una muerte cercana, intensificada por la muerte prematura de su hija primogénita María Anna a la edad de cinco años. En este periodo de tiempo también pierde su cargo de director de la Ópera de la Corte de Viena después de una campaña mal intencionada contra él, por su condición de judío y para colmo de males se le detecta una enfermedad cardiaca que al final terminaría con su vida.
En estas terribles circunstancias nace esta novena sinfonía que algunos críticos han descrito muy acertadamente como “un resignado canto a la muerte”. Compuesta en 1909 en una pequeña localidad al Sur del Tirol donde veraneaba, coincide con el estado de moral más bajo del compositor que ya presiente su cercana muerte a lo que se une una cierta crisis de fe en su religión judía que por intereses había abandonado para abrazar la católica que le brindaba poder seguir en puestos claves de la música austriaca, hecho que al final no le solucionó ningún problema. Todas estas circunstancias se reflejan en esta obra, momentos de intenso decaimiento, momentos de rebelión ante la muerte y finalmente una resignación ante lo inevitable de esta. Me trae al recuerdo un poco la “patética” de Tchaikovsky escrita 16 años antes, la obra se compone de dos movimientos extremos lentos y dos centrales más enérgicos.
La orquesta que esta vez estaba dirigida por el joven Guillermo García Calvo empezó con un primer movimiento irreconocible, no podía dar crédito a lo que estaba escuchando, pero pienso que no yo solo, algunos miembros de la orquesta denotaban en su cara una expresión de incredulidad ante lo que sonaba, no sé qué explicación puede tener esto, pero yo no había visto a la orquesta naufragar de esa manera, los dos siguientes tampoco fueron muy brillantes aunque mejoraban en mucho al del comienzo, todo cambió en el adagio final que fue sublime, una maravilla, pero que para mi gusto solo maquilla un poco el resultado final, el público y la crítica no pareció que lo entendiera así porque las aclamaciones y aplausos fueron largos e intensos y la crítica reconociendo los desajuste del comienzo lo minimizan y se rinden a ese final que como ya he comentado fue buenísimo.
Para mi era la obra cumbre de esta temporada y siempre recelé un poco que se pusiera al frente de la orquesta a un director tan joven, años atrás para las obras de esta entidad y dificultad se traían a directores expertos, sin ir más lejos para la segunda de este autor se contó con Comissiona director por entonces de la OSRTVE que todos habíamos visto un poco antes dirigirla por TV de manera más que satisfactoria, a ver esto es una opinión de aficionado que es lo que pretendo ser, pero desde mi localidad percibo que ante directores de poca trayectoria o de poco nombre la orquesta se relaja, pierde concentración, pienso que si esta obra la dirige por poner un ejemplo cercano Colomer, esto no hubiera ocurrido, tenemos una orquesta de mucha categoría y a esa altura o más tienen que estar sus directores.
El concierto de Navidad este año nos brindaba la obra de Edward Elgar “El sueño de Geroncio”, digamos que la música inglesa tuvo muy poca relevancia después de Henry Purcell que murió en 1695, este largo silencio de más de cien años, lo rompen Hubert Parry (1848-1918) y Charles Stanford (1852-1924), pero a nivel internacional de forma rotunda es Elgar el que mete de nuevo a los británicos en la órbita de la música europea. Nacido en 1857 en Broadheath, católico, era hijo del dueño de una tienda de música, organista, pianista, violinista y afinador de pianos, atmosfera esta que condujeron al estudio de la música y a tocar el violín con solo 16 años en la orquesta de su ciudad y posteriormente a dirigir orquestas. Como compositor a pesar de ser casi autodidacta, tiene marcadas influencias de Brahms, Richard Strauss y Wagner. Las dos obras principales más conocidas de él fuera de Inglaterra son las Variaciones Enigma, compuesta en 1899 y la Marcha de Pompa y Circunstancia esta de 1901, no tan conocidos son los cuatro oratorios que compuso y precisamente entre las dos obras anteriormente citada, compone en 1900 El Sueño de Geroncio su óp. 38, basado en el poema del mismo nombre de Cardenal John Henry Newman, concebida para tenor, mezzosoprano, bajo, un amplio coro mixto y una formación orquestal numerosa, trata de cómo Geroncio nos habla de su muerte y de cómo Jesus le llama a su casa, como siente que su enfermedad reaparece en el momento que se le presenta el demonio, el coro lanza unas plegarias para que Dios acuda a su rescate. En la segunda parte una música dulce nos transporta al cielo, por donde Geroncio viaja acompañado por un ángel en busca de Dios, le va comentando lo que le espera en adelante, entonces el coro cambia y representa a las fuerzas demoniaca que intentan recolectar almas, sobrecogido con la idea de ver a Dios, se encamina a la estancia donde será juzgado, un final donde el anciano accede a entrar en el purgatorio, donde el ángel temina la obra diciéndole el esperanzador ¿Adiós, mas no para siempre?.
Como viene siendo habitual con Edmon Colomer la orquesta funcionó de maravillas, quedando en un discreto segundo plano y dando más protagonismo al coro que para esta ocasión eran los dos más prestigiosos de la ciudad, el de la Opera y la Carmina Nova y a las voces solistas, la mezo Marisa Martins, el bajo Juan Antonio López y el tenor Justin Lavander, muy sobresalientes la mezzo y el bajo y algo por debajo el tenor, así llegamos a la tradicional entrega del premio a la mejor labor musical de este año, que recayó muy merecidamente en el padre D. Manuel Gámez, fundador de la Coral y Escolanía Santa Maria de la Victoria y finalizamos cantando público y orquesta el acostumbrado Noche de Paz que quizás fuera lo más navideño de este concierto.
Saturday, December 4, 2010
TRES ÚLTIMOS CONCIERTOS

Johannes Brahms
Rafael Ponce 29-11-2010
De los tres últimos conciertos de la OFM me quedo con las cuatro meditaciones para orquesta que conforman la L´Ascension de Olivier Messiaen, la 4ª Sinfonía “Romántica” de Bruckner y la 2ª Sinfonía de Brahms.
Llegué al concierto del 15 de Octubre con el convencimiento de que descubriría una nueva música con la que todavía no había conectado, la determinación tan decidida de cerrar la noche con L´Ascension me decía interiormente que esta obra me introduciría en el mundo musical de Messiaen (1908-1992), nacido en Aviñón, organista y compositor, influenciado por el canto gregoriano, la música hindú,y la de Stravinsky. Militó en el ejército francés durante la II guerra, fue capturado en 1940por las tropas alemanas e internado en un campo de concentración en Silesia (Polonia) donde compone su obra de cámara más conocida el “Cuarteto para el fin de los tiempos”, casualmente encontró en el campo a un clarinetista, un violinista y un cellista, hecho que condicionó la formación del cuarteto, marcado por las numerosas calamidades que pasó en esta etapa.
El estreno de L´Ascension se produjo en París en 1934 con una gran acogida por parte de público y crítica. Católico practicante, la fe católica gravita siempre en su música, a pesar de que esta obra es para tocarla en conciertos y no para la liturgia, tiene una gran espiritualidad que nos recuerda la música netamente religiosa, una obra que nos aísla y nos llega muy adentro, trasladándonos una paz interior que nos conmueve . Un magnífico concierto, con una fría acogida, como siempre ocurre con las obras contemporáneas, a las que ya va siendo hora se le vaya prestando atención, para que la música como todas las artes evolucione, no podemos anclarnos solo en el romanticismo y el clasicismo, hay que descubrir cosas nuevas.
El 29 de Octubre teníamos una primera parte con el conocidísimo concierto para violonchelo y orquesta del checo Dvorák (1841-1904)con Tatiana Vassiljeva que con su Stradivarius hacia su presentación en el Cervantes, obra de gran dificultad, no falta en el repertorio de ninguno de los grandes en este instrumento, recuerdo especial para Jacqueline du Pré (1945 -1987) referencia para mí en la interpretación de esta obra, la joven Tatiana estuvo muy segura y compenetrada con la orquesta, deleitándonos con un Adagio maravilloso. Versión de un gran nivel como ya nos tiene acostumbrado la OFM, dirigida esta vez por el mejicano Enrique Diemecke.
La segunda parte del concierto nos regalaba la interpretación de la 4ª sinfonía de Antón Bruckner (1824-1896), nacido en Austria, hijo mayor de siete hermanos, su padre era maestro de escuela, sacristán , cantor y organista, aprendió de él a tocar el órgano su instrumento preferido junto al violín, su primera composición importante después de acabar sus estudios fue la Misa en re menor, en una época en que la música se hallaba dividida en dos mundos irreconciliables, el de Wagner y el de Brahms, se decanta por el del primero sobre todo cuando dedica a Wagner su tercera sinfonía ,motivo este que le hace ser blanco de feroces críticas de los antiwagnerianos. De su cuarta sinfonía titulada “Romántica” hay unas cinco versiones conocidas, la original aun hoy se sigue sin estrenar, ni publicar, la que escuchamos es la revisada por Novak para mi gusto la mejor de las que conozco.
Soberbia fue la interpretación de la OFM, dirigida magistralmente por Diemecke, que maravilla de sinfonía, que sonoridad, la música en todas sus dimensiones, Comienza con una suave y lejana melodía de una trompa a la que continua un crescendo majestuoso que rompe finalmente con unos metales en los que sobresalen los trombones de forma diría yo que solemnes, no por las repetidas audiciones deja de ponerte los pelos de punta, en especial cuando como es esta ocasión lo escuchas en directo. Una orquestación inigualable dentro de la línea musical que comenzó en su tercera sinfonía. Cosas de esta vida, el día de su estreno el público disconforme fue abandonando la sala en la que terminaron quedando un grupo muy reducido de personas, entre ellos un joven Gustav Mahler que era un ferviente seguidor de Bruckner. De una duración aproximada de 68 minutos, los asistentes disfrutamos de una noche muy grande, de las que no se olvidan.
Sinfonia nº4 - mvto.-1º Bruckner
Schumann y Brahms, junto a la jerezana Nuria Núñez fueron los protagonistas de la noche del día 5 de Noviembre. Robert Schumann (1810-1856) nacido en la ciudad alemana de Zwickau, amante de las letras, su padre era editor y librero, a los 14 años escribe un ensayo sobre la estética de la música, es atraído por esta en 1819 después de presenciar la ópera “La Flauta Mágica” de Mozart, fundó la revista musical ”Neue Leipziger Zeitschrift für Musik” su inestabilidad personal le hacen un modelo perfecto del romanticismo alemán que según la musicóloga Ana Nuño creó el mito del genio precoz, muerto en el umbral de la edad adulta o anulada sus facultades por la locura. Se casa con Clara Wieck, hija de su antiguo maestro, famosa pianista que había sido "niña prodigio" y a la que algunos consideran la mejor del siglo XIX, precisamente la obra de esta noche es el concierto para piano y orquesta en la menor, estrenado brillantemente por su esposa en 1846 en Leipzig.
En un intento de suicidio Schumann se arrojó al Rin siendo afortunadamente rescatado a tiempo, pero ya no recuperaría la cordura, internado en una clínica privado muere el 29 de julio de 1856 a los 46 años, a partir de su muerte su mujer hace una gira por todo el mundo para dar a conocer su obra.
El argentino Nelson Goerner hizo una interpretación del concierto de piano muy brillante y aplaudida por el público, perfectamente acoplado a la orquesta que ralló a gran altura, dirigida magistralmente por Edmon Colomer.
Veinte años después de su primera sinfonía, el alemán Johannes Brahms (1833-1897) en un corto espacio de tiempo escribe la 2ª Sinfonía en re mayor. Creo que su más genial obra, para mí una de las piezas cumbres del romanticismo. Pianista y compositor, influenciado por Mozart, Haydn y sobre todo por Beethoven, fue el romántico más clásico, esto no gustó mucho en Alemania y se vió obligado a trasladarse a Viena en 1862 donde escribe lo mejor de su obra, entabló gran amistad desde joven con el matrimonio Schumann que le ofreció su hospitalidad, empezó a tener fama a raíz de los grandes elogios que recibió en la revista Neue Leipziger Zeitschrift für Musik de Robert que llego a decir de él "estaba destinado a expresar idealmente su época".
La interpretación de la OFM fue de muy aceptable, luciendo sobre todo en sus secciones de cuerda, creo que la cuerda es el fuerte de esta orquesta, casi a la misma altura rayan las maderas, pero creo que los metales no están a la altura de los anteriores, pero eso es una opinión mía y advierto que solo soy un aficionado, pero es lo que percibo desde mi localidad.
Apoteósico para mí el adagio, creo que de una profundidad y un sentimiento que me corta la respiración, invito a todos a escucharlo repetidamente. Al final otra gran noche como todas las anteriores y es que esta temporada con Colomer las cosas van rodando casi a la perfección.
Sinfonía nº 2 -2º movto. Adagio - Brahms
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