Sunday, March 7, 2010

LA CONSAGRACION DE LA PRIMAVERA


Rafa Ponce 7-03-2010

Este viernes asistí al programa de abono nº 10 de la Orquesta Filarmónica de Málaga, programa netamente ruso, Borodin (Marcha polovtsiana de El Príncipe Igor), Schostakovich (Concierto para violín y orquesta) y Stravinsky (La consagración de la primavera) sin desmerecer una interpretación virtuosísima de la orquesta y el violinista Julián Rachlin en el concierto de Schostakovich, es con la última con la que me he quedado impactado, la verdad que con Stravinsky siempre me pasa, recuerdo que la temporada pasada me ocurrió con Petrushka, estuve una semana silbando los compases mas pegadizos.
Nada más salir del Teatro Cervantes, me pregunto por qué suscitó el monumental escándalo que provocó el ballet La Consagración de la Primavera, en su primera representación en el Teatro de los Campos Elíseos de París, el 29 de mayo de 1913.
Leo que aquel coso de alaridos con irregularidad extrema en los compases y partitura imposible, provocó en la velada parisina un escándalo sin precedentes.
Maurice Ravel, que defendió la calidad de la partitura, fue insultado al grito de "¡sucio judío!", a lo que respondió el pintor Jacques-Emile Blanche en defensa del anterior: "¡Id todos a freír espárragos! ¡Sois una pandilla de ignorantes!".
Diaghilev ordenó encender y apagar las luces en ráfagas como último recurso para calmar la ira, pero de nada sirvió, partidarios y detractores, que en pocos minutos fueron bastante más allá de las palabras: puñetazos, bastonazos y duelos cuerpo a cuerpo se sucedieron en los palcos y el patio de butacas, además de desmayos entre las señoras. Leo en la prensa el testimonio de un espectador anónimo: "En algún momento debí perder el conocimiento, o al menos el dominio de mí mismo. Cuando lo recuperé, me di cuenta de que estaba golpeando con mi puño la cabeza del caballero que estaba sentado junto delante de mi asiento. Intentaba seguir el ritmo. Pero él debía haberse quedado también inconsciente, porque no reaccionaba".
Stravinsky, atónito ante aquella situación y temeroso de su propia integridad, se escapó como pudo entre bastidores después de que alguien pidiera su cabeza. El mérito de aquel trago correspondió sin embargo a Monteux, quien, según las crónicas, dirigió impertérrito a la orquesta, ajeno a la batalla campal, y logró conducir la partitura hasta su final.
Seguro que no hubo una sola razón, la agresividad de la música, las disonancias, la violencia del ritmo, la coreografía de Vaslav Nijinsky y la dirección de Pierre Monteux. los miembros del ballet se quejaban de que la energía reclamada para cada movimiento ponía en peligro la integridad de sus órganos vitales, lo que provocó agrias disputas ente Stravinsky y Nijinsjy durante los ensayos, ninguno de ellos podía imaginar lo que la actuación iba a dar de sí, es cierto que la pieza orquestal puso patas arriba todos los órdenes mantenidos hasta entonces respecto a armonía, timbre, ritmo y textura.
Quizás era muy avanzada para la época, pero estamos nada menos que en París, Picasso había puesto un punto y aparte para la pintura con Las señoritas de Aviñón, la verdad es que nunca se sabrá.
¿Cómo ha sobrevivido después de aquello? Increíblemente a partir de su siguiente interpretación pasó a seducir a todos los públicos con la fuerza de una orquesta magistral con aproximadamente 90 músicos y de una pulsión rítmica que parece brotar de las entrañas. El empresario de los Ballets Rusos, Sergei Diaguilev, se sentía satisfecho el mismo día del estreno: su olfato había vuelto a acertar.
La obra, una fábula mitológica que recrea el sacrificio ritual a la diosa Primavera con compases irregulares y cambios frenéticos e impulsivos, ajenos a cualquier racionalidad, junto a virajes radicales intensidad, se traducen en una música dirigida a lo más profundo del instinto y próxima a la agresividad.
Partitura empapada en la tradición rusa, aunque Stravinsky ya quería y más tarde consiguió dar una dimensión cosmopolita a su música, apartándose del nacionalismo y de la influencia del Grupo de los Cincos, no olvidemos que fue alumno de Nikolái Rimski-Kórsakov, en la Consagración las raíces nacionalistas están aun muy vivas, aunque no le impide, conformar con elementos heredados, un mundo sonoro novedoso y personal, impactante, muy disonante, con melodías que se hacen jirones, utilizando una orquesta gigantesca en la que la cuerda pierde el protagonismo de la época romántica en beneficio del viento y la percusión. Según leo en el programa de mano de la Filarmónica de Málaga, “la primera intención de Stravinsky era representar el terror de la naturaleza frente a la belleza eterna y añade ¿Puede ser esta una liberación del cuerpo, una rebelión inconsciente a lo que Michel Foucault llamó bipoder y definió como una práctica moderna de los estados que explotan numerosa y diversas técnicas para subyugar los cuerpos y controlar la población?, el compositor siempre se mostró reacio a las explicaciones más allá de la propia música.
Lo cierto es que la Consagración de la Primavera ha suscitado muchas interpretaciones, pero seguro esta obra no deja a nadie impasible.

Wednesday, March 3, 2010

PINK FLOYD


Rafa Ponce 17-03-2010

Estoy hoy domingo enclaustrado por la lluvia en mi casa, enfrascado entre internet, mis libros y mi música, la mayoría clásica que es la que más me interesa a esta altura, de fondo escucho “El Muro” ópera rock del grupo británico Pink Floyd y recuerdo como años atrás, allá por los años 70, habían sido para mí sin lugar a dudas el grupo más importante en el panorama mundial del rock.

Formación compuesta por los guitarristas Roger Waters líder indiscutible y David Gilmour, el batería Nick Mason y el teclista Rick Wright, después de que el líder anterior, el guitarrista Syd Barrett la dejara por problemas con las drogas y anterior a este, el también guitarrista Bob Klos, parece ser que por presiones familiares.

Conozco la banda a partir fundamentalmente de álbum The Dark Side of the Moon (1973) que junto el Wish You Were Here (1975) según la crítica especializada son los dos discos mejores del grupo. A partir de ahí me hago fan incondicional de ellos,que para mí, ojo no para los especialista, llega a la cúspide de su carrera en la era Waters, con “El Muro” y sus megas representaciones, que aun hoy no han sido superadas se lo puedo asegurar por nadie. Comenzaba el espectáculo y una legión de obrero ayudados por enormes grúas, construían un muro de enormes dimensiones el cual al final era destruido con sonido sensorround y se venía abajo en el mismo escenario, los recintos que elegían eran de enormes dimensiones, los estadios de futbol eran pequeños, en Paris el Parque de los Príncipe no sirvió y lo montaron en el solar de unos antiguos mataderos, en Berlín en la franja que quedó libre después de la caída del muro. La música era sonido quintafónico, cuatro torres enormes de altavoces y un zepelín flotando en el cielo de donde surgían los efectos especiales. La obra fue llevada al cine en una película con guión de Roger Waters y dirección de Alan Parker, con ilustraciones inolvidables del inglés Gerald Scarfe, teniendo como actor protagonista al fundador de Boomtown Rats y promotor de los conocidos conciertos por Africa, Live Aid en 1985 y Live 8 en el 2005, Bob Geldof.
El protagonista Pink (Bob Geldof) está enfermo mentalmente debido a los traumas que la vida le va deparando: La muerte de su padre en la Segunda Guerra Mundial, la sobreprotección materna, la opresión de la educación británica, los fracasos sentimentales, la presión de ser una figura famosa en el mundo de la música, su controvertido uso de drogas sumado a su asma, etc., son convertidos por él en "ladrillos de un muro" que lo aísla, construido con el fin de protegerse del mundo y de la vida, pero que le conduce a un mundo de fantasía autodestructiva, ese según Waters era el argumento.
Para mi fundamentalmente era una dura crítica al mundo actual, que desde la escuela te va convirtiendo en un ladrillo para formar parte del muro en el que se sustenta lo que hoy llamamos “el sistema”, ayudados por los regímenes que velan por salvaguardarlo, que no dudan cuando lo ven peligrar de llevarnos incluso a guerras absurdas, en las que el capital saca su provecho y el pueblo llano paga con su sangre (se nota las secuelas que dejo en Waters la muerte de su padre en la 2º Guerra Mundial), para colmo nos montan esta sociedad consumista que termina esclavizándonos, como siempre en beneficio del capitalismo, padre omnipotente del sistema.
A continuación publicaron The Final Cut, siguiendo la línea del anterior, donde vierten críticas a la guerra de las Malvinas y hacen alusión a una posible guerra nuclear. Con este se acaba la era Waters y empieza la de Gilmour marcada por demandas judiciales entre ellos, lo que la hace más gris, no comparable a la del insoportable perfeccionista Waters.
En 1985 vino la ruptura primero de Rick Wright con el grupo (es curioso que este participo en “El Muro” contratado, no como miembro de la banda, hecho que le hizo ser el único de los cuatros que ganó dinero, ya que estos conciertos eran todos deficitarios) y después con David Gilmour, hasta llegar a anunciar Waters la desaparición del grupo, a lo que el resto no hizo caso y provocó demandas de Waters que deterioraron mucho la relaciones entre ellos, Al final todo se apaciguó y tuvimos la suerte de verlos juntos de nuevo el 2 de julio de 2005 en el concierto Live 8 en Londres.
Sin duda fue este grupo con su rock sinfónico, el que me hizo interesarme por la música clásica a la que me enganché rápidamente, pero sin olvidarlos, porque para mí forman parte del mundo de los clásicos.
 
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