Sunday, November 29, 2009

EL PARTIDO ANUAL DEL SIGLO

Rafa Ponce 29-11-2009

Acaba de terminar el primer partido del siglo de este año. Yo que antaño era gran aficionado al futbol y en consecuencia estos eventos, ya he visto muchos partidos del siglo como para tragar a los cincuenta y muchos años estos montajes, así que está claro que desde hace ya como 15 años o 20 años me niego a ver estos partidos inflados por unos medios de comunicación, que invierten cantidades obscenas de dinero en este negocio, donde veintidós multimillonarios juegan al futbol, sin ninguna pasión, tanto es así que muchos cambian de acera de un año a otro, al olor del dinero, me vienen a la memoria Evaristo, Tejada, Muller, Milla, Schuster, Laudrup, Figo, Ronaldo, Saviola, Etó, Prosinecki, Alfonso y muchos más que ahora no recuerdo, esta gentes en muchos casos cuando estaban con una entidad decían quererla y no simpatizar nada con la otra y cuando pasaban de un club a otro cambiaban el discurso a veces airado y insultante, lógicamente ciento ochenta grados.
Lo digo porque en este deporte, como en otros, pero en este más, el dinero es lo que prima y al final los que pagan son los aficionados, que son los únicos que le ponen pasión, y además indirectamente el que no lo es. Recuerdo que con motivo de la reconversión de los clubes en sociedades anónimas en 1992, el estado regularizó los números rojos de la mayoría de ellos, digamos que para empezar de cero, con dinero de todos, hoy dia han vuelto a endeudarse muchísimo más que antes de la reconversión, lo último como sabrán es que desde 2004 cotizan solo el 25 % las estrellas extranjeras y me pregunto yo quien pagará estos desatinos, pues creo que el aficionado y en los casos graves, hasta de nuevo echaran mano del estado, los gobiernos autonómicos o locales, porque cuidado “con el futbol no hemos topado”.
Por eso me parece absurdo ver a los aficionados discutir con verdadero apasionamiento, apasionamiento que no ponen en otras facetas de sus vidas que les afectan realmente. Han visto últimamente el debate nacional para ver si el futbol en televisión tiene que ser gratis o de pago (tranquilos no se atreverán a hacerlo todo de pago), el colmo ya de la cara dura es que se eche mano a catalogarlo como asunto de interés nacional, calificativo que no se le aplica por ejemplo al derecho al trabajo, educación y vivienda que tenemos todos.
Asi que pidamos apasionadamente, por ejemplo mas instalaciones deportivas en los barrios para que los ciudadanos practiquen deporte salud, carriles bicis para respirar mejor en la ciudad, mejor atención del sistema sanitario, trabajo, facilidad de acceso a la vivienda y que se yo más, y demos de lado de una vez , a esta comedura de coco, a la que nos conducen medios de comunicaciones, clubes y hasta el estado, porque saben una cosa, que están muy vistos ya señores, muy, muy vistos.

Monday, November 16, 2009

EL BESO


Recibo un e-mail de mi compañero y amigo Eduardo Trujillo, genial arquitecto, dibujante y pintor, con el siguiente texto:

“Una noche hace muy poco, en mi mesa de trabajo, un vaso de agua cayó en un papel en blanco, y no puede remediar el ponerme a intentar representar aquello tan bonito que descubrí. Os mando el resultado. Un abrazo a todos”

A la vista de la estupenda obra que yo calificaría como de renacimiento de los deseos líquidos, muy simple en la línea pero dilatada en lo expresivo. Para mí es un privilegio daros a conocer a este artista, del que espero tener más colaboraciones.

Gracias “Truji”

Sunday, November 8, 2009

CALIGULA

Rafa Ponce
Málaga 8-11-2009



Albert Camus es un escritor que conocí en los años finales de la década de los setenta, obviamente porque en la dictadura no se le podía leer, por la sencilla razón de que era difícil encontrar sus libros y lo que es peor no teníamos referencia de él, no figuraba en los libros de textos de la época, a pesar de ser premio Nobel en 1957, y la prensa informaba lo mínimo o sea casi nada.

Nacido en Argelia el 7 de noviembre de 1913, de una generación marcada por la tragedia, vivieron nada menos que dos guerras mundiales. Sus obras plasman un mundo en descomposición, absurdo, roto y miserable, donde el secreto de la felicidad consiste en resignarse a todas las catástrofes, mundo que para mí hoy día sigue siendo el mismo sin duda alguna. Sus personajes están en lucha, consigo mismos, con la enfermedad, con la cultura, hasta con el mismo Dios.
Su pregunta ¿Venderíamos nuestra libertad a cambio de comodidad?, creo que hoy día es vigente y es objeto de debate en la sociedad del mundo “libre” actual.

El caso es que la semana pasada representaban en el restaurado Teatro Echegaray, el Calígula de este autor y yo que he leído algunas de sus novelas no me lo podía perder, más o menos sabía por dónde irían los tiros y no me equivoqué, la obra no se detiene en los aspectos demonizados del emperador, sino en el personaje.
Una reflexión profunda sobre el poder, el mal, la libertad, la felicidad. "Los hombres mueren y no son felices y todo lo que me rodea es pura mentira” verdad evidente a pesar de los aparentes progresos sociales.

Hay diálogos que me llegaron, como cuando le dice Calígula al Intendente “Si el Tesoro tiene importancia, la vida humana no la tiene. Está claro. Todos los que piensan como tú deben admitir este razonamiento y considerar que la vida no vale nada, ya que el dinero lo es todo” aplicado a la vida actual, sin ir más lejos la guerras que asolan este mundo, son por dinero.

Otra escena que me llamo la atención es la que Calígula fuerza que los mediocres patricios que le rodean rían a pesar de haber sufrido su maldad:
CALÍGULA. Había una vez un pobre emperador a quien nadie quería. El, que amaba a Lépido, hizo matar al hijo más pequeño de éste, para arrancarse ese amor del corazón. Naturalmente, no es cierto. Gracioso, ¿verdad? No te ríes. ¿Nadie ríe? Escuchad, entonces. Quiero que todo el mundo ría. Tú, Lépido, y todos los demás. Levantaos, reíd. Lo quiero, ¿oís?, quiero veros reír.
Todo el mundo se levanta. Durante la escena entera, los actores, salvo Calígula y Cesonia, ríen a carcajadas.
Esta escena no mee negarán, se repite diariamente en el mundo de hoy, o sonríes al poder o este te margina en el mejor de los casos y en el peor te aniquila.

Otro dialogo interesante es el que tiene con Escipión que le recrimina cuántas muertes provocan sus caprichos:
ESCIPIÓN. Mientras tanto, muchos hombres mueren a tu alrededor.
CALÍGULA. Tan pocos, Escipión, realmente. ¿Sabes cuántas guerras he rechazado?
ESCIPIÓN. No.
CALÍGULA. Tres. ¿Y sabes por qué las rechacé?
ESCIPIÓN. Porque te importa un bledo la grandeza de Roma.
CALÍGULA. No: porque respeto la vida humana.

El Calígula de Camus detesta la cobardía y la falsedad, peores para él que la traición, al punto que evitará matar a Quereas a pesar de tener en las manos la prueba de su deslealtad.

En definitiva una sociedad movida sólo por intereses económicos, la eterna dialéctica entre libertad y justicia.
Descrita por un autor comprometido con el mundo que vivía, de los intelectuales que hoy se echan en falta, lástima que muriera a los 46 años, cuando aún le quedaba mucho por decir, aunque lo que dijo ahí está, plenamente actual.
 
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