Friday, January 15, 2010

GRUPO "EL PASO"



Rafa Ponce 15-01-10

Acabo de leer un artículo donde se califica al grupo “EL PASO” como el colectivo artístico oficial del régimen franquista, se dice en el mismo que a ojos de los sectores oficiales el grupo era un perfecto embajador de la cultura española, que sus obras ofrecían una imagen de modernidad del régimen de Franco.

A mí me resulta difícil digerir esa imagen desde mi perspectiva de simple admirador del grupo, que entre los años 1957 y 1967 rompieron con la imagen de una España que vivía en la total atonía del mundo creativo.

Que el grupo no asustara al régimen porque no hubiera una crítica explícita en las obra y que su compromiso político fuera casi inexistente, solo Viola y Chirino militaron en partidos, no impidió que con el tiempo fueran rechazando su condición de representantes oficiales de un régimen del que claramente no eran partidarios.

Pienso que la complicidad, de existir, fue un mutuo aprovechamiento no premeditado, al régimen le interesaría dar una imagen de modernidad y al grupo le convenía trabajar con toda libertad además de respaldados por las entidades culturales y económicas de la época, ni más ni menos que muchos otros, por ejemplo cineastas, músicos, escritores muy importantes y conocidos, a los que nunca se les acusó de colaboracionistas.

MANIFIESTO, verano de 1957

EL PASO es una actividad que pretende crear un nuevo estado del espíritu dentro del mundo artístico español.

EL PASO nace como consecuencia de la agrupación de varios pintores y escritores que por distintos caminos han comprendido la necesidad moral de realizar una acción dentro de su país. EL PASO pretende crear un ambiente que permita el libre desenvolvimiento del arte y del artista, y luchará por superar la aguda crisis por la que atraviesa España en el campo de las artes visuales (sus causas: la falta de museos y de coleccionistas, la ausencia de una crítica responsable, la radical separación entre las diferentes actividades artísticas, la artificial solución de la emigración artísticas, etc.). Creemos que nuestro arte no será válido mientras no contenga una inquietud coincidente con los signos de la época, realizando una apasionada toma de contacto con las más renovadoras corrientes artísticas.

Vamos hacia una plástica revolucionaria -en la que estén presentes nuestra tradición dramática y nuestra directa expresión-, que responda históricamente a una actividad universal.

Conscientes de la inutilidad de la discusión sobre los términos abstracción- figuración, arte constructivo-expresionista, arte colectivo individualidad, etc. Nuestro propósito es el de presentar una obra auténtica y libre, abierta hacia la experimentación e investigación sin fronteras, y no sujeta a cánones exclusivistas o limitativos. Propugnamos un arte recio y profundo, grave y significativo. Luchamos por un arte hacia la salvación de la individualidad, dentro del signo de nuestra época. Nos encaminamos hacia una gran transformación plástica en la cual encontrar la expresión de una nueva realidad. Y hacia una anti academia en la que el espectador y el artista joven tomen consciencia de su responsabilidad social y espiritual.

Y la acción de EL PASO durará mientras las condiciones antes expuestas se mantengan en nuestro país.


No veo en el manifiesto fundacional ninguna muestra de complicidad con el régimen, pero al margen de la política, lo que es evidente, es que el grupo era un PASO hacia la modernidad del arte español que en la posguerra con el aislamiento internacional, la crisis social y política del país, estaba en una gran recesión de creatividad, sumido en un academicismo obsoleto.

El PASO era colectivo de pintores y escultores de muy diferentes personalidades, pero con una misma visión sobre el arte, lo formaban Rafael Canogar, Luis Feito, Juana Francés, Manuel Millares, Antonio Saura, Manuel Rivera, Pablo Serrano, Antonio Suárez, Manuel Conde y José Ayllón, mas tarde se agregaron Martin Chirino y Manuel Viola.

Para mi gusto destacaban Millares y Saura en la pintura y Serrano en la escultura, recuerdo como me impresionó una exposición que se llevó a cabo en el entonces Museo Provincial de Málaga con obras de la Fundación Juan March, donde conocí digamos en directo el trabajo de la gran mayoría de ellos y como me enganchó el arte de vanguardia al ver los lienzos de grandes formatos de Millares, donde el negro, el blanco y el rojo mezclados con la arpillera, daban a la obra una expresividad y dramatismo que te encogía el corazón. La violencia y libertad en el trazo de las pinturas en blanco y negro de Saura, así como la elegancia y claridad de Fernando Zobel que te hacían sentirte en la nada al imbuirte en sus cuadros, se que Zobel no formó parte del grupo pero a la larga ejerció un mecenazgo sobre la mayoría, prueba de ello el Museo de arte Contemporáneo de Cuenca creado por él y que cedió a la Fundación Juan March.

Así que comprendan que me moleste cuando se quiera vincular a este grupo con el régimen, digamos que en esa época en España si alguien revolucionó algo, estos artistas fueron de los que más, solo hay que ver sus obras, independientemente de que tuvieran o no carnet de ningún grupo político, que por cierto no es ni mucho menos como ya está más que demostrado significativo de nada.

Wednesday, January 13, 2010

MUJER DESNUDA



Aquí muestro de nuevo una obra de mi compañero y amigo Eduardo Trujillo, se ve que tiene predilección por la figura humana, siempre muy plana, con influencias diversas (desde el fauvismo al expresionismo), pero en la que a primera vista captamos la presencia de un estilo enormemente personal.

Me adjunta la nota siguiente:

Con el siguiente texto os introduzco en la obra que me ha llevado estos 4 últimos años, donde creo haber encontrado una línea de trabajo en la que me hallo inmerso descifrando sus leyes.

“Una curva puede pasar por dos puntos describiendo una trayectoria mas emocionante que la que jamás podrá conseguir una recta; un recorrido peligroso pero excitante, lleno de momentos donde uno acamparía y exploraría la zona en círculos concéntricos, para proseguir a la mañana siguiente en la ascensión a la cima. Una aventura en la que perderse y explorar nuevos caminos, formas, texturas y colores, donde la referencia se pierde para trasladarse a la imaginación y establecer un contacto directo con su alma, esencia de la verdad y objetivo de todo poeta”.

José Eduardo Trujillo Prieto
 
ban nha mat pho ha noi bán nhà mặt phố hà nội