
Recibo un e-mail de mi compañero y amigo Eduardo Trujillo, genial arquitecto, dibujante y pintor, con el siguiente texto:
“Una noche hace muy poco, en mi mesa de trabajo, un vaso de agua cayó en un papel en blanco, y no puede remediar el ponerme a intentar representar aquello tan bonito que descubrí. Os mando el resultado. Un abrazo a todos”
A la vista de la estupenda obra que yo calificaría como de renacimiento de los deseos líquidos, muy simple en la línea pero dilatada en lo expresivo. Para mí es un privilegio daros a conocer a este artista, del que espero tener más colaboraciones.
Gracias “Truji”
0 comments:
Post a Comment