08-09-09 Rafael Ponce
Convencer a un amigo no iniciado, para que asista a un concierto de música clásica es difícil, si le hablas de un programa que incluya la novena de Beethoven quizás se lo piense, pero si le propones escuchar música de Britten, Ives o incluso Stravinsky o Shostakovich, el no lo tienes asegurado.
Empiezo así, porque el programa de la OFM esta temporada, más que crear afición pienso que va a restarla, no en los habituales que somos unos pocos, pero si en los recientemente iniciados, digamos que los que no han llegado a los cuarenta conciertos de audición, cifra que si rebasas te hacen un aficionado para toda la vida, según los expertos, y teniendo en cuenta que en esta Málaga de Dios no hay mucha afición, a pesar de tener una estupenda orquesta, y que se está proyectando un auditorio nuevo con mucha más capacidad, me temo que si no llenamos el Cervantes, en el nuevo la orquesta va a estar poco arropada por el público, por eso mi queja sobre el programa tan poco atractivo de esta temporada, aunque espero equivocarme y los pocos que preveo vamos a asistir lo pasemos muy bien escuchando obras no muy habituales, personalmente me encanta descubrir temas inéditos para mí y esto es una oportunidad.
En cuanto a los directores, todos serán invitados, después de la dimisión de Aldo Ceccato creo que aburrido por el poco interés de los regidores de esta ciudad, estamos sin director titular, y bueno se puede funcionar así, no por mucho tiempo, creo recordar que la Nacional ha funcionado así mas de una temporada, pero si es verdad que el nivel le bajo bastante y que la llegada de Josep Pons ha hecho que vuelva al sitio que le corresponde.
Esta temporada hubiera sido ideal para haber disfrutado de la presencia de un variado elenco de directores de primera fila que hicieran sonar a nuestra orquesta aun mejor de lo que ya estamos acostumbrado, todos sabemos que con un buen director la orquesta se motiva mucho más que cuando la dirige uno mediocre, les causa más respeto, el bueno exige más y no hay relajación.
No me refiero a traer directores como Barenboim, Mehta, Rattel o Maazel, que tampoco vendrían mal alguna vez, en ciudades como Valencia son asiduos, entiendo que sus honorarios son desorbitados, pero si esa primera división a la que estábamos acostumbrados, hace ya tiempo que no vemos por aquí a Jesús López Cobos, recuerdo su impresionante sinfonía nº 10 de Mahler, con esos golpes aterradores ,que surgen de un silencio profundo, como si vinieran de ultratumba, Comissiona quizás retirado ya, que no deleitó con la 2ª de Mahler denominada Resurrección y ese 5º movimiento final donde director y coro gritan ,"¡Cesa de temblar! ¡Disponte a vivir!" que te pone los pelos de punta. Entremont muy ligado tiempos atrás a la orquesta, Michael Stern con una 7ª de Beethoven que enmudeció incluso a un colegio de niños un poco revoltosos que tenia a mi lado, Ros Marbá que me dio a conocer a ese gran compositor español de origen anglosajón que fue Robert Gerhard, Pehlivanian una joven realidad con aires muy actuales que se marcó una 8ª de Dvorak impecable y muchos más de este nivel, que hacen subir a la orquesta muchos enteros y claro seguro que imponen un programa que les haga lucir.
Solo me atraen el granadino Miguel Ángel Gómez Martínez y quizás el polémico catalán Edmon Colomer, fundador de la JONDE, el primero nos servirá la 4ª de Schumann y una selección de la Iberia de Albéniz, adaptada para orquesta por Fernández Arbós y el segundo la 4ª de Nielsen y el concierto de violonchelo de Elgar, con el excelente solista Lluis Claret, ya conocido por estas tierras.
A propósito quitando Lluis Claret, el tema de solistas, también deja mucho que desear, cada año baja la calidad de los mismos, faltan gentes de talla como los Doménico Nordio, Leonidas Kavacos, (violín), Rosa Torres Pardo, Joaquín Achúcarro (piano) hemos tenido a pianistas de la talla de Alicia de Larrocha y no digamos Pepe Romero, malagueño afincado en los EE.UU. que para mí es la mejor guitarra clásica del momento, que por ser de aquí, habría que hacer el esfuerzo de traerlo a toda costa, años atrás disfrutamos de su música, con un Concierto de Aranjuez insuperable y más tarde, con sus hermanos nos regalaron un Concierto para Málaga, obra de su padre, Celedonio Romero, que nos dejó con la boca abierta, así como el joven pianista Javier Perianes andaluz de Huelva, quizás el mejor o más en forma de los españoles.
La verdad me congratula ver al violinista malagueño Jesús Reina afrontar el bonito y complicado concierto para violín de Mendelssohn, hace algún tiempo lo vimos muy joven con la Orquesta de Cámara Ciudad de Málaga, estando en plena formación ya apuntaba alto, espero ver a un violinista cuajado a pesar de su juventud, para mi es uno de los atractivos de la temporada. Plato fuerte es también la programación de la Pasión según San Mateos de Bach en Semana Santa, que yo la haría un clásico para estas fechas, quizás en navidad hubiera atacado por primera vez en Málaga, alguno de los grandes oratorios de Mendelssohn, el St. Paul o el Elías, inéditos por aquí incomprensiblemente, pero el Mesia de Haendel que se programa, aunque muy repetido, no está mal para esas fechas.
Con esta crítica no pretendo quitar las ganas a nadie, porque como decía al principio lo mismo nos sorprende y quedamos encantado, solo que yo sería más conservador con la programación y no arriesgaría tanto, con el fin de hacer afición, que es de lo que se trata, si queremos un auditorio grande, debe ser porque no cabemos en el Cervantes y eso aun no ocurre. Y ojo si es por motivos económicos la baja calidad de solistas y directores, les diría que la miseria llama a la miseria, el aficionado quiere lo mejor, de lo contrario se aburre, enchufa la TV y ve lo que esta le sirve, que con los medios que tenemos a nuestro alcance, es lo mejor a menor precio y nuestra orquesta terminaría desapareciendo.
"¡Cesa de temblar! ¡Disponte a vivir!"
Monday, September 7, 2009
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