06-09-09 Rafael Ponce
Decir que Málaga tiene el mejor clima de España y uno de los mejores del mundo, es un tópico, pero también una verdad, que a pesar de estar rodeada de montes, la mayor parte del suelo que habitamos es llano, también es una realidad.
Ninguno de estos motivos hacen que en Málaga se generalice el uso de la bicicleta para los desplazamientos diarios de las personas, se que la principal excusa es la falta de infraestructura para realizarlos con seguridad, pero también es verdad que como en otros muchos temas el malagueño no es muy dado a reivindicar la creación de estas y si a esto le unimos la nula voluntad del Ayuntamiento, se junta el hambre con las ganas de comer.
Días atrás leía un artículo de opinión en un diario local, un ataque frontal al uso de la bici, concretamente se refería a la indefensión del peatón antes los ciclistas, resulta por lo visto que el principal o mayor peligro para los peatones en la ciudad son las bicis ?.
Que por supuesto el peatón corre riesgos de atropello es indudable, sobre todo por culpa de una minoría incívica, que como en todo se hacen notar mucho, pero que no refleja la actitud de la mayoría que yo me cruzo todos los días y que muy a pesar suyo tiene que ir por acerados, sorteando a los peatones con el máximo cuidado, porque entienden claramente que están invadiendo un espacio que no está destinado para ellos, pero también es clarividente que si utiliza la carretera tiene muchas posibilidades que el ”modélico” tráfico de vehículos a motor le mate.
Ante la falta de los reclamados carriles bicis, el ciclista utiliza los acerados amplios, llámense Paseos Marítimos, Paseo del Parque o laterales de las Avenidas, haciendo correr un mínimo riesgo al peatón, digamos que irrisorio al que corre con los coches, que sin embargo son orgullo nacional y por Dios que nadie se atreva a cuestionar, cuando en realidad es de los causantes de muertes más grande del mundo, recuerdo que de las cuatro mil muertes que se producen anualmente por accidentes de tráfico en España, un millar son de peatones y muchos más quedan minusválidos o con secuelas, creo que a estas cifras ni de asomo, se parecen las producidas por las bicicletas y sin embargo el coche no merece ninguna campaña de ataques tan fuerte como la que estamos recibiendo los ciclistas, al ciclista se trata de hacer desaparecer porque estorba y al coche se le recomienda cínicamente modere su velocidad, cuando por otro lado se le atrae con motores más potentes y modelos más aerodinámicos para conseguir mayor velocidad, es curioso que la propaganda de estos haga mucho hincapié en el poco tiempo que tardan en pasar de 0 a 100 Km/h, pero no en cuantos metros necesita en pasar de 100 a 0.
Al coche, la joya de la corona, se le subvenciona para que las ventas no caigan, costeamos obras de infraestructura costosísimas, rondas, híper rondas, con enormes viaductos, que pronto quedan obsoletas ante el crecimiento de los usuarios, por el contrario a la bici, cuesta sangre y ayuda que se le construya un metro de carril y cuando se construyen, es como el caso del Camino de Antequera o el que está en marcha actualmente en Ingeniero de la Torre Acosta, robándole el espacio al peatón, no al coche, como tenía que ser, puesto que se trata de ir soltando este y coger la bici o cualquier transporte público más sostenible.
En el caso concreto del paseo Marítimo Pablo Ruiz Picasso el ciclista o va por el acerado o pone su vida en peligro utilizando la carretera, donde los vehículos circulan a velocidades más propias de autovías que de ciudad, imaginemos por un momento este paseo con vehículos a velocidades por ejemplo iguales a las que se ven en el paseo Marítimo de Torremolinos 20 a 30 Km/h, seguro que gran parte de los ciclistas optarían por la carretera y esto mismo pasaría en el Parque, Alameda, avenida Andalucía y demás calles, los 50 Km/h de velocidad máxima que marca el código de circulación, aparte de que no se respetan, es una barbaridad, el mero hecho de que una persona cometa el error de cruzar una de estas vías a destiempo o por el sitio inadecuado, le significa la muerte por atropello de un vehículo, que ante un imprevisto es incapaz de frenar en cinco metros, y recuerdo que hay niños, personas mayores, discapacitadas física o mentalmente, y hasta ciudadanos en estado digamos normal, que en un momento pierden el control y pueden causar estas situaciones, sin embargo esto se ve normal en esta sociedad, que dirá que cruzó por donde no debía ?.
Parece que la bicicleta no es simpática, a pesar de no contaminar, de servir para mantenerse físicamente bien al que la utiliza y en muchos casos para llegar ante a los destinos dentro de la ciudad y sin el estrés del coche. El que dos niñatos vayan corriendo por la acera, en vez de multarlos o recriminarlos en ese mismo artículo, sirva para generalizar y achacar esta actitud a todo el que va sobre dos ruedas y pedir que se les prohíba circular, me parece injusto y poco inteligente, porque no, que se le habiliten carriles por la carretera para bicis, porque al coche no se le puede quitar ni un metro aunque es el dueño del 90% de la calle, porque es una medida anti popular y los munícipes de Málaga no están dispuestos a perder un voto por este tema, aquí no se aprende de ciudades como Copenhague, Ámsterdam, Victoria, San Sebastián, Barcelona y sin ir más lejos Sevilla.
Aquí lamentablemente en vez de ayudar y pedir que se adapte la ciudad para una movilidad más sostenible que la actual, se critica con exageración a esa minoría que trata hacer de la ciudad un sitio más feliz, cómodo y saludable, salimos al extranjero y venimos hablando maravillas cuando vemos esas ciudades, pero en el fondo, para nosotros no queremos esos modelos, lo nuestro es como está pasando en los países emergentes, tener el coche adecuado para parecer lo más importante posible, ir con él hasta la puerta del destino, que todos te vean bien, a ti y al imponente vehículo, para que sepan muy claro quién eres.
Sunday, September 6, 2009
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